DESCRIPCIÓN  LIBÉLULA

 

 

Esta pieza de joyería surge del creador tras largas horas de observación.

La realización de este trabajo persigue como objetivo, reproducir con la mayor fidelidad la morfología de este tan peculiar insecto.

Esta joya está concebida para que por sí sola pueda ser un ornamento ambiental, y también un prendedor o un colgante.

Los materiales utilizados para su realización son: plata (en una ley de 930/1000); el nácar conformando las alas; un granate engarzado en el cuerpo; y dos rubíes que simulan los ojos.

El procedimiento de fabricación reúne técnicas muy antiguas, y un diseño mecánico moderno.

Es de destacar que esta pieza no tiene ninguna soldadura en su conformación.

El método de realización se ha basado en el batido (martillado) de la plata hasta estirarla, y luego el cincelado, engarzado, grabado y modelado de cada una de las 22 piezas que conforman la joya, las que previamente fueron caladas a partir del dibujo sobre la plata.

La movilidad de las alas está permitida por 4 pequeñas levas que están sujetas a las alas mediante pernos, las que van atornilladas al cuerpo de la libélula, mediante unos pequeñísimos tornillos incorporados en las levas.

La estructura que soporta las patas está encajada al cuerpo a través de 2 orificios que las guían en su única posición, a través de 2 pernitos con rosca, donde encajan las respectivas tuercas, que los aseguran.

La tuerca correspondiente a la cabeza es también el soporte de la argolla para el colgante.

La otra tuerca es el soporte de la aguja.

La aguja está sostenida por un pernito roscado en su soporte y por último la traba de la aguja también está enroscada en su alojamiento.

Para poder realizar esta pieza, el autor debió construir la mayoría de las herramientas utilizadas.

Su peso es de 10.5 gramos de plata 930.